Política sobre el Uso de Inteligencia Artificial
La Revista IBERC reconoce que las herramientas de inteligencia artificial, incluidos los sistemas de inteligencia artificial generativa, modelos de lenguaje, traductores automáticos, correctores gramaticales avanzados, asistentes de investigación, sistemas de resumen, mecanismos de organización bibliográfica y otras tecnologías similares, pueden ser utilizadas legítimamente como instrumentos auxiliares de la actividad académica. Su uso, sin embargo, debe observar estándares rigurosos de transparencia, integridad científica, responsabilidad autoral, protección de datos, respeto a los derechos de autor y preservación de la confiabilidad de la producción científica.
A los efectos de esta política, se consideran herramientas de inteligencia artificial todos los sistemas computacionales capaces de generar, revisar, traducir, resumir, clasificar, organizar, sugerir o transformar contenidos textuales, visuales, bibliográficos, estadísticos o informacionales a partir de instrucciones, bases de datos, modelos algorítmicos o técnicas automatizadas de procesamiento. Se incluyen en esta categoría, entre otros, modelos de lenguaje de gran escala, sistemas de IA generativa, herramientas de escritura asistida, traductores automatizados, revisores de estilo, sistemas de análisis de datos, generadores de imágenes, programas de transcripción, motores de búsqueda aumentados por IA y programas de apoyo a la investigación.
La utilización de herramientas de inteligencia artificial no está prohibida por la Revista IBERC. Su uso será admitido cuando tenga una función instrumental, accesoria y supervisada, especialmente para revisión lingüística, mejora de la claridad, traducción preliminar, organización de ideas, apoyo a la estructuración formal del texto, auxilio en la búsqueda bibliográfica, sistematización de datos, verificación de consistencia, elaboración de resúmenes preliminares o mejora de la legibilidad del manuscrito. En todos los casos, sin embargo, la contribución intelectual, la formulación del problema de investigación, la construcción de la hipótesis, la selección de fuentes, el análisis crítico, la interpretación jurídica, la redacción final, las conclusiones y la responsabilidad por el contenido deben permanecer íntegramente atribuidas a los autores humanos.
Las herramientas de inteligencia artificial no pueden ser indicadas como autoras, coautoras, colaboradoras autorales o titulares de cualquier contribución intelectual equivalente a la autoría. La autoría presupone responsabilidad ética, jurídica y académica, capacidad de aprobación final del manuscrito, posibilidad de responder por su integridad y aptitud para asumir deberes ante lectores, editores, evaluadores, instituciones y la comunidad científica. Como los sistemas de inteligencia artificial no pueden asumir responsabilidad, declarar conflictos de interés, garantizar originalidad, responder por errores, autorizar publicación o cumplir obligaciones éticas, su indicación como autores está expresamente prohibida.
Los autores son plenamente responsables de todo el contenido presentado a la Revista IBERC, incluidos fragmentos, argumentos, traducciones, sugerencias, estructuras, referencias, imágenes, tablas, datos o formulaciones producidas, revisadas o modificadas con auxilio de inteligencia artificial. Esta responsabilidad comprende la veracidad de la información, la corrección de las citas, la existencia y pertinencia de las referencias, la originalidad del texto, la ausencia de plagio o autoplagio, la licitud del uso de materiales de terceros, la precisión de las traducciones, la consistencia metodológica y la adecuación de las conclusiones.
Siempre que exista un uso relevante de herramientas de inteligencia artificial en la elaboración, traducción, revisión sustancial, organización, análisis o mejora del manuscrito, los autores deberán declarar expresamente dicho uso al momento de la presentación y, cuando corresponda, en una nota propia en el manuscrito. La declaración deberá indicar, de manera clara y suficiente, la herramienta utilizada, su versión o identificación cuando esté disponible, la finalidad del uso y la etapa de la investigación o de la redacción en la que fue empleada. Los usos meramente instrumentales y de baja relevancia, como la corrección ortográfica simple, ajustes gramaticales puntuales o formateo automatizado sin impacto sustancial sobre el contenido, no necesitan ser declarados, salvo que las Directrices para Autores y Autoras dispongan lo contrario.
La declaración de uso de inteligencia artificial podrá presentarse mediante una fórmula semejante a la siguiente: “Los autores declaran que utilizaron [nombre de la herramienta] para [finalidad específica], en la etapa de [redacción/revisión/traducción/organización/análisis], habiendo revisado íntegramente el contenido resultante y asumiendo plena responsabilidad por la versión final del manuscrito”. Cuando no haya uso relevante de inteligencia artificial, los autores podrán declarar: “Los autores declaran que no utilizaron herramientas de inteligencia artificial generativa en la elaboración sustancial del manuscrito”.
Está prohibido el uso de inteligencia artificial para fabricar referencias, crear citas inexistentes, atribuir ideas a autores que no las formularon, alterar el sentido de fuentes consultadas, producir datos falsos, simular resultados de investigación, manipular jurisprudencia, inventar decisiones judiciales, ocultar fuentes efectivamente utilizadas, generar paráfrasis destinadas a disimular plagio, producir contenido académico sin verificación humana o sustituir el análisis crítico de los autores. La identificación de cualquiera de estas prácticas podrá justificar el rechazo de la presentación, la solicitud de aclaraciones, la retractación de un artículo ya publicado o la adopción de otras medidas editoriales pertinentes.
El uso de inteligencia artificial en investigaciones que involucren datos personales, información confidencial, documentos inéditos, pareceres, manuscritos de terceros, decisiones no públicas, entrevistas, datos empíricos sensibles o materiales protegidos por confidencialidad deberá observar especial cautela. Los autores no deben insertar en herramientas externas de inteligencia artificial contenidos que puedan violar secreto, confidencialidad, derechos de autor, protección de datos personales, deberes profesionales o compromisos asumidos ante terceros. Cuando exista tratamiento de datos personales, los autores deberán observar la Ley General brasileña de Protección de Datos Personales y las demás normas aplicables.
La utilización de herramientas de inteligencia artificial para traducción o revisión lingüística será admitida, siempre que el texto final sea cuidadosamente verificado por los autores. La responsabilidad por la precisión terminológica, fidelidad conceptual, adecuación jurídica, claridad argumentativa y corrección de las traducciones permanece exclusivamente con los autores. En textos jurídicos, los autores deben dedicar especial atención a la traducción de categorías dogmáticas, institutos nacionales, expresiones jurisprudenciales, conceptos técnicos y referencias normativas.
La utilización de inteligencia artificial en la elaboración de imágenes, gráficos, cuadros, tablas, diagramas, flujogramas o elementos visuales deberá ser declarada cuando tenga relevancia para la presentación o interpretación de los resultados. No se admitirán elementos visuales generados o manipulados por inteligencia artificial cuando puedan inducir al lector a error, falsear evidencias, distorsionar datos, representar documentos inexistentes o comprometer la confiabilidad científica del trabajo.
En el proceso de evaluación por pares, los evaluadores y miembros del equipo editorial deben preservar la confidencialidad de los manuscritos presentados. Los manuscritos inéditos, dictámenes, comunicaciones editoriales y documentos sometidos a la Revista no deben ser insertados en herramientas externas de inteligencia artificial que puedan almacenar, reutilizar, entrenar modelos, compartir o procesar tales contenidos fuera del entorno editorial controlado. El uso de IA por parte de evaluadores, cuando sea excepcionalmente admitido para apoyo lingüístico u organización personal de la lectura, no podrá sustituir el análisis crítico humano ni comprometer el secreto, la imparcialidad o la independencia del dictamen.
La Revista IBERC podrá solicitar aclaraciones adicionales a los autores siempre que exista duda sobre el uso de inteligencia artificial en el manuscrito. También podrá exigir declaración complementaria, correcciones, revisión de fragmentos específicos, verificación de fuentes, comprobación de referencias, nueva presentación de versión ajustada u otras medidas necesarias para la preservación de la integridad editorial.
La omisión de uso relevante de inteligencia artificial, la declaración falsa, el uso de IA para encubrir plagio, la presentación de contenido generado artificialmente como si fuera íntegramente de autoría humana o la utilización de sistemas automatizados para comprometer la lisura del proceso editorial serán considerados conductas incompatibles con la ética académica. Dependiendo de la gravedad, tales conductas podrán dar lugar al archivo de la presentación, rechazo del manuscrito, comunicación a los autores, registro interno de la ocurrencia, retractación de la publicación o adopción de medidas compatibles con las buenas prácticas de integridad científica.
La Revista IBERC adopta una política de uso responsable, transparente y supervisado de la inteligencia artificial. La finalidad de esta política no es impedir el empleo de nuevas tecnologías en el trabajo académico, sino asegurar que su utilización no comprometa la autoría humana, la originalidad de la investigación, la confiabilidad de las fuentes, la protección de derechos de terceros, la integridad del proceso de evaluación y la calidad científica de los textos publicados.